sábado, 15 de enero de 2011

EL ADIOS A MAXIMO RIVERO "PAYCHI" EL "REY DEL CHIMAYCHI"

Un Gigante de la música Pomabambina nos dejó y fue despedido a lo grande por sus seguidores y amigos.
Pomabamba está de duelo, el folklore pomabambino ha perdido a uno de sus más grandes exponentes musicales. El chimaychi ha perdido a su Rey. Ishu se quedó repentinamente sin su compadre. Marita Meza, “La emperatriz del chimaychi” pierde a su esposo, a su compañero, al padre de sus hijos, al músico inseparable de tantas jornadas. El folklore ancashino pierde a su violinista distinguido. El pueblo pomabambino y los que no lo son, amantes de ese género musical tan especial llamado chimaychi, patrimonio cultural de la Provincia, pierde a un grande como músico, persona y amigo. El folklore nacional, pierde un excelente músico.

Máximo Rivero nos ha dejado, cariñosamente llamado “Paychi”. Aquel amigo de la eterna y contagiante sonrisa, cuya nobleza y sencillez virtud solo de los grandes; ahora ya no está con nosotros, ya no le veremos en los conciertos, en festivales y eventos artísticos costumbristas, pero seguiremos disfrutando por siempre de su talento musical. Paychi se fue al cielo llevando nuestro chimaychi para hacer bailar a los santos. Se sumó a esa constelación de ilustres músicos pomabambinos como Néstor Flores, Quiptina y otros, para dar serenata a los ángeles.

Mientras éste magnánimo de la música pomabambina nos iba dejando postrado por su dolencia, y mientras quizás al compás y susurrar de su violín bailábamos, nos divertíamos, tras una amanecida, tras libar hasta no dar más, bajo la pegajosa compañía de su herencia musical, mientras las Instituciones y autoridades pomabambinas celebraban sus actividades, aniversarios y un sinfín de eventos. Mientras eso ocurría Máximo Rivero, iba quedando en el olvido. Y así fue; poco o nada se sabe de algún homenaje en vida, de algún reconocimiento para este hombre ilustre que ha dando tanto por la música pomabambina.

Esa es quizás el final que depara a los grandes en Pomabamba. Esa es la historia de un gran personaje, carismático, noble, sencillo, prodigio del violín, que dio la vida por su chimaychi, por Pomabamba, por el folklore nacional y no se le tributó en vida, a su trayectoria y legado musical.

Tuve la suerte de sentir la mano amiga de Paychi y Marita, su esposa. Por eso, no puedo dejar de expresar una y otra vez, la grandeza de éste amigo como músico y como persona.

Se fue el Rey del Chimaychi. Toda una vida por preservar la autenticidad de éste género musical típico de Pomabamba. Para muchos Paychi era el que mejor interpretaba el chimaychi, pero con su violín, compañero fiel inseparable, llegó también a acompañar y grabar con artistas de talla nacional y en todos los géneros de nuestro folklore.

Paychi a partir de hoy descansa ya en el camposanto “Los Jardines del buen retiro” en Puente Piedra. Sus paisanos, amigos, seguidores y compañeros del arte no solo de Pomabamba sino de Ancash y del Perú, estuvieron dándole el último adiós a quien nos encandiló con su música y agradable compañía. Una multitudinaria presencia en su velorio al compás de la música que tanto quiso y entonado por los artistas pomabambinos, ancashinos y nacionales, acompañaron hasta el amanecer el cuerpo presente de éste personaje entrañable para Pomabamba.

El cortejo fúnebre lució igual, el sepelio se realizó como el quizás así lo quiso, similar a una caravana folklórica al ritmo de chimaychis y chuscadas pomabambinas que remecieron y conmovieron la presencia de todos los acompañantes. Sino tuvo un reconocimiento en vida, éste fue el homenaje más impresionante que le hizo el pueblo como un agradecimiento por todo lo que nos ha dado.

¡DESCANZA EN PAZ AMIGO PAYCHI!

Por: Pedro Escudero Cárdenas




Esta fue la despedida de "Paychi" (Ver video)